Viñedos del pasado entre madera y cristal

Tras mudarse de los campos neozelandeses a Holanda, resultaba imposible no extrañar el aroma a uva, a viñedos… a naturaleza. Esta renta sentimental inspiró a Frances Shoemack a embotellar el recuerdo de una vida. El resultado: 50 ml de clavo y pimienta negra en inicio con corazón de jengibre, bergamota y tomillo, que concluye con notas de sándalo y vetiver. Un tesoro escrupulosamente orgánico que no entiende de día o de noche, que no marca el género de la piel que lo porte y que la naturaleza de sus componentes permite incluso el ser saboreado.

Es común el dicho que asocia los buenos perfumes a los frascos pequeños, pero nada se dice acerca de su diseño. Para tan especial producto, de nombre “Abel Organics Vintage 13”, Shoemack confió en el perfumista Isaac Sinclair, quien le invitó a rendirse ante la elegancia del cristal reciclado envuelto en madera, envase que evidencia su origen orgánico y parece destinado a adoptar una segunda vida.

Madera y cristal envuelven 2.000 exclusivas, y numeradas, botellas “añada de 2013” de un perfume que, la propia Shoemack anuncia, a pesar de conservar la fórmula madre el resultado final depende de los caprichos de la naturaleza, que marca las notas que adopta cada añada.

 

Fuente: http://www.elmundo.es/tendencias/2015/01/22/54bfee7a268e3e6d728b4583.htmlperfume_1